La última reforma tributaria radicada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro ante el Congreso propone eliminar la exención del IVA que actualmente beneficia a los servicios turísticos prestados a visitantes no residentes y utilizados en Colombia. La medida hace parte del artículo 32 del proyecto de ley, que reúne las derogaciones de distintas disposiciones del Estatuto Tributario, y busca reemplazar el esquema vigente por un mecanismo de devolución del impuesto administrado directamente por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).
La iniciativa forma parte del proyecto con el que el Gobierno busca fortalecer los ingresos del Estado en el marco de la estrategia de consolidación fiscal adoptada tras la activación de la cláusula de escape de la Regla Fiscal. En la exposición de motivos, el Ministerio de Hacienda sostiene que Colombia enfrenta un desequilibrio estructural de las finanzas públicas y que más del 90% del Presupuesto General de la Nación corresponde a gastos inflexibles, lo que limita la posibilidad de realizar un ajuste únicamente mediante la reducción del gasto.
Según la exposición de motivos, esta exención busca actualmente incentivar la llegada de visitantes internacionales y aumentar la competitividad del sector turístico frente a otros destinos de la región. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda señala que el beneficio representa un gasto tributario que asume la Nación, cuyo control y fiscalización recaen principalmente en los prestadores del servicio. El documento advierte que esa delegación de control abre la puerta a «distorsiones y prácticas indebidas», entre ellas la eventual omisión deliberada en la expedición de la factura de venta correspondiente a un no residente. Según la exposición de motivos, esa situación reduce la trazabilidad de las operaciones, dificulta la labor de la administración tributaria e incrementa el riesgo de evasión y de uso indebido del beneficio, al punto de que estos incentivos pueden desvirtuar el objetivo original de la exención y derivar en pérdidas de recaudo sin un impacto proporcional en la atracción de turistas internacionales.
El documento explica que, a nivel internacional, varios países aplican esquemas en los que los turistas extranjeros pagan el IVA al momento de la compra y luego solicitan su devolución ante la autoridad fiscal o a través de operadores autorizados. Según la exposición de motivos, en Colombia ya existe un mecanismo de devolución de IVA a turistas extranjeros que opera al momento de la salida del país, ya sea por vía aérea, terrestre o marítima, y ese mecanismo se mantendría bajo la reforma, de manera que los visitantes no residentes conserven el beneficio, aunque ya no de forma automática al momento de la compra sino mediante trámite de devolución al salir del territorio nacional.