De la mano de Alex Pels, Agustina Videla y Pablo Destino, esta experiencia íntima en Palermo reúne a grandes artistas del género y busca acercar nuevas generaciones a la cultura del tango.
El tango tiene escenarios, teatros y milongas, pero también tiene algo que sucede cuando los artistas están cerca, cuando la música se escucha a pocos metros y el público deja de ser espectador para convertirse, aunque sea por un rato, en parte del encuentro. Esa es la idea detrás de Secreto Tango Society, un nuevo espacio en Palermo que propone una manera diferente de vivir el tango: una sala íntima, funciones de una hora y músicos y bailarines compartiendo el mismo espacio que los invitados.
Bajo la visión de su director general Alex Pels, creador de Fogón Asado, y junto con los directores artísticos Agustina Videla y Pablo Destito, Secreto nació con la intención de recuperar la cercanía y la emoción de un tango menos espectacular y más humano. La propuesta toma elementos de la milonga, como la comunidad, la proximidad y la improvisación, y los combina con una puesta escénica cuidadosamente construida, sin un escenario que separe a los artistas del público. Los bailarines se mueven a pocos metros de los espectadores y los músicos forman parte de la misma escena, generando una experiencia en la que cada función se vuelve irrepetible.
El elenco reúne a algunos de los nombres más destacados de la escena tanguera. Participan Horacio Romo, reconocido bandoneonista, exdirector musical y primer bandoneón de grandes producciones internacionales, que interpretó a Astor Piazzolla junto a Los Angeles Philharmonic en una producción distinguida con un Emmy Award; Fulvio Giraudo, pianista, compositor e integrante de formaciones como Sexteto Mayor, Quinteto Grande y Rascasuelos; en la voz se alternan Alicia Vignola, nominada a los Premios Gardel y Noelia Moncada, una de las voces destacadas del tango contemporáneo, quién además protagonizó María de Buenos Aires en el Teatro Colón, realizó giras internacionales junto a Julio Bocca y fue solista de la Orquesta del Tango de Buenos Aires y de la Orquesta Nacional Juan de Dios Filiberto; y los bailarines Fernando Rodríguez y Estefanía Gómez, Campeones Mundiales de Tango Escenario 2019, entre otros artistas.
La música fue desarrollada junto con Fulvio Giraudo, director musical del proyecto, a partir de una selección que combina grandes clásicos con obras menos transitadas del repertorio. Cada pieza cuenta con un arreglo original y forma parte de un recorrido pensado para construir un viaje emocional. En escena, además, la precisión convive con la improvisación: las situaciones, los recorridos y el ritmo general están definidos, pero los intérpretes tienen libertad para reaccionar a la música, a su pareja y a lo que sucede en la sala.
Un proyecto que busca mantener vivo al tango
Para Secreto Tango Society, el espectáculo es apenas la puerta de entrada a un proyecto más amplio. La iniciativa parte de una preocupación concreta: que el tango, aun siendo Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, necesita seguir siendo aprendido, bailado, escuchado y transmitido para mantenerse vivo.
Por eso, Secreto trabaja en el desarrollo de un espacio que también funcionará como lugar de entrenamiento para sus artistas y que permitirá ofrecer clases y espacios de práctica gratuitos, con el objetivo de acercar nuevos públicos y contribuir a la formación de nuevas generaciones de bailarines y artistas. El proyecto también busca trabajar en conjunto con artesanos vinculados al tango, desde fabricantes de zapatos hasta quienes desarrollan vestuario; incorporar a milongueros y bailarines de distintas generaciones a sus funciones; y generar encuentros entre artistas locales e internacionales.
“Queremos que Secreto Tango sea parte de la cultura del tango, no solamente una empresa que la muestra”, explica Alex Pels. La intención es que quien llegue al espacio pueda descubrir algo más amplio que un espectáculo: conocer a sus artistas y artesanos, aprender a bailar, entender algunos de sus códigos y, eventualmente, terminar la noche en una milonga.
En un momento en que muchas experiencias culturales buscan competir por la atención a través de grandes puestas y estímulos constantes, Secreto propone exactamente lo contrario. Apagar los celulares, sentarse cerca de los artistas y volver a prestar atención es todo lo que hace falta para detenerse una hora y escuchar, mirar y dejarse llevar por una música que nació en Buenos Aires y que todavía tiene mucho para decir